domingo, 27 de febrero de 2011

Hola amigo! ...

... Puedo ayudarte en algo? // Eso está hecho! // Qué por qué quiero hacerlo? // Se le puede negar algo, a alguien que sientes como a un hermano?

No dudes, sea lo que sea, pídemelo.

martes, 15 de febrero de 2011

Cruce de vidas...

Eran las diez y veinte, el autobus llegaba a lo lejos de la avenida y lo unico en lo que pense fue: "15 minutos de espera, 15 minutos perdidos..."

Subí el peldaño de aquel transporte público, puse un euro quince en la mesilla del conductor, recoji el tiket y busque un lugar que estubiera solo, para poder sentarme... Tras escasos minutos que perdí lellendo una vez más el tiket del autobús, comencé a pensar sobre lo que estaba ocurriendo en aquel vehículo silencioso.

Habían pocas personas, cuatro para ser exactos, no pensé mucho el porque, puesto que era obvio que un lunes por la noche y en el último viaje que realizaba no deberia estar muy saturado. Recuerdo que a mi izquierda habia una mujer de avanzada edad, muy bien conservada, recuerdo su rostro como una imagen triste y pensativa, la mujer obserbava con delicadeza las luces de los coches que viajaban en direccion contraria y de vez en cuando miraba fijamente el suelo, quizás de forma esperanzadora... Delante mia, y dándome la espalda, había un hombre, supongo que de mediada edad, el cual no puedo describir su rostro, pues es algo imposible si no lo veo, pero observé que tenía las manos algo estropeadas, un tono de piel exageradamente morena y llevaba puesto un mono azul. En sus pies sujetaba una nevera de tela azul, por todo esto deduje que trabajaria en la obra, que regresaria de este y que lo hacia cansado, ya que apoyaba tímidamente la cabeza en el cristal del automóvil... En el asiento de atrás del conductor había un chico joven, vestía con ropa tipica de un rapero, escuchaba musica con los cascos y formulaba un compás lento con el pie derecho, que estaba justo al lado de una mochila pintarrajeada...  Y por último, al fondo del autobús pude observar por el reflejo del cristal, a una mujer tambien de mediada edad, con un  rostro algo serio o podria llamarlo de resignación, su mirada era cansada, y jugaba con sus anillos moviendolos nerviosamente. En su asiento derecho  tenía unas bolsas de la compra y el bolso, a sus pies dos cajas de leche...

Esta última mujer bajo en la parada de la prisión, cojio sus pertenencias costosamente y bajo del autobús. Pude observar su cara de esfuerzo y cansancio mientras el autobús daba la vuelta... La mujer mayor bajo en el barrio siatuado antes del mio. Antes de bajar me miró y con una sonrisa encantadora se despidió. Yo con cortesía le respondi de la misma forma. Por fin llegue a mi parada, pulse el botón y observe que el hombre de mediada edad cojia su nevera, se ponía en pie y bajó conmigo. Cada uno tomo diferentes direcciones, mientras el chico joven seguia en el bus, quizás ni se percató que solo quedaba el en aquel autobús.

Lo que pensé cuando llegué a mi casa fue, que en un sitio tan pequeño estabamos 5 personas desconocidas con vidas totalmente diferentes, que habían coincidido en un mismo lugar y que compartieron un mismo recorrido... Me pregunto si alguien penso lo mismo que yo?

lunes, 14 de febrero de 2011

Tonto yo por negar que te amaba, tonta tu por inventar que le amas...

Tonto yo por negar que te amaba, tonta tu por inventar que le amas...

14 de Febreo... Todos los años y el mismo día. Solo! solo cambian dos cosas... Una que cada año podrá caer lunes, martes, miercoles o jueves... y la más importante, la pareja... En efecto! la pareja es lo más posible que cambie, y quizás, este año sea menos especial que el pasado, porque tu pareja del año pasado la amabas y a este solo le aprecias... Solo hay dos victimas antes esta situación y que corresponde con la misma pareja, Cupido se ha convertido en el Corte Inglés, el día en una escusa para cenar y vosotros en un par de ingenuos, que hoy vivis una farsa más...

Aunque deteste tal fecha...

Feliz día de los enamorados y feliz día para los NO enamorados!!

sábado, 12 de febrero de 2011

Escribir es recordar...

Aquellas palabras entraron como aire fresco por mi cuerpo, lo recorrió de un extremo a otro y finalmente caló entre mis recuerdos.

Cada mañana, al pasar por la calle de la poesía, escuchaba recitar a una mujer mayor desde su balcón una nana, una nana diferente cada mañana. Me gustaba escucharla y andar por aquella calle terminó convirtiéndose en una obligación. Sus palabras no eran bellas y nunca conseguía recitar una rima, pero había algo... ese algo era un sentimiento, que alternaba entre sollozos y medias sonrisas. Perplejo de tal maravilla, un día opté por pararme bajo su balcón, esperé que hiciera fin con su nueva nana y aplaudí apasionadamente haciéndole entrega de mi admiración, ella se asomó y me preguntó que me ocurría, yo le confesé lo que por mi cabeza rondaba, tras media hora dialogando, uso ciertas palabras que me aturdieron.

“Niño, yo nunca he podido aprender a escribir, desconozco las mayúsculas tanto como las minúsculas, no podría reconocer incluso el nombre de mis hijos o el de mi difunto y estimado marido, por ello canto todas las mañanas, y lo que canto es mi vida, la canto mañana tras mañana, porque de esta forma siempre la recordaré, no tengo papel ni pluma, y aunque la tuviera no sabría plasmar las cosas bellas que he vivido. Por ello las recito, para que ninguna enfermedad me haga olvidarlas, ya que si lo olvido nunca podría recuperar mis recuerdos, y por tanto nuca podría vivir felizmente. Niño, a ti te han hecho un regalo, un bello regalo el cual debes aprovechar… Tienes el don de la escritura, conoces todos sus secretos y puedes plasmar con ello todo lo bello que te suceda o ronde por tu cabeza, usa este regalo, es algo especial, es una forma de mantener tu vida al día, es una forma de vivir para siempre… Recuerda, lo que escribes, siempre podrás recordarlo sin gran esfuerzo…”

Agradecí su tiempo y marche para realizar los recados, por lo cuales había partido aquella mañana. Al día siguiente volví a pasar, y la vieja mujer cantaba una nueva nana en la cual pude escuchar mi nombre, sonreí y le grite mientras me alejaba, dándole las gracias.

Aquella adorable mujer falleció a los pocos meses, junto a su nicho le dejé una placa en la que puse: “Para Doña Enriqueta López, para que de esta manera usted ya nunca pueda ser olvidada.”

Aquella mujer conocía uno de los mayores secretos de esta vida. Un secreto que consiste en al escritura, un tesoro único y envidiable, un secreto con el cual puedes expresar sentimientos tanto positivos como negativos, experiencias únicas… Yo lo llevo a la practica, y espero que esta pequeña anécdota os lleve a vosotros también a tal maravilloso mundo.