Eran las diez y veinte, el autobus llegaba a lo lejos de la avenida y lo unico en lo que pense fue: "15 minutos de espera, 15 minutos perdidos..."
Subí el peldaño de aquel transporte público, puse un euro quince en la mesilla del conductor, recoji el tiket y busque un lugar que estubiera solo, para poder sentarme... Tras escasos minutos que perdí lellendo una vez más el tiket del autobús, comencé a pensar sobre lo que estaba ocurriendo en aquel vehículo silencioso.
Habían pocas personas, cuatro para ser exactos, no pensé mucho el porque, puesto que era obvio que un lunes por la noche y en el último viaje que realizaba no deberia estar muy saturado. Recuerdo que a mi izquierda habia una mujer de avanzada edad, muy bien conservada, recuerdo su rostro como una imagen triste y pensativa, la mujer obserbava con delicadeza las luces de los coches que viajaban en direccion contraria y de vez en cuando miraba fijamente el suelo, quizás de forma esperanzadora... Delante mia, y dándome la espalda, había un hombre, supongo que de mediada edad, el cual no puedo describir su rostro, pues es algo imposible si no lo veo, pero observé que tenía las manos algo estropeadas, un tono de piel exageradamente morena y llevaba puesto un mono azul. En sus pies sujetaba una nevera de tela azul, por todo esto deduje que trabajaria en la obra, que regresaria de este y que lo hacia cansado, ya que apoyaba tímidamente la cabeza en el cristal del automóvil... En el asiento de atrás del conductor había un chico joven, vestía con ropa tipica de un rapero, escuchaba musica con los cascos y formulaba un compás lento con el pie derecho, que estaba justo al lado de una mochila pintarrajeada... Y por último, al fondo del autobús pude observar por el reflejo del cristal, a una mujer tambien de mediada edad, con un rostro algo serio o podria llamarlo de resignación, su mirada era cansada, y jugaba con sus anillos moviendolos nerviosamente. En su asiento derecho tenía unas bolsas de la compra y el bolso, a sus pies dos cajas de leche...
Esta última mujer bajo en la parada de la prisión, cojio sus pertenencias costosamente y bajo del autobús. Pude observar su cara de esfuerzo y cansancio mientras el autobús daba la vuelta... La mujer mayor bajo en el barrio siatuado antes del mio. Antes de bajar me miró y con una sonrisa encantadora se despidió. Yo con cortesía le respondi de la misma forma. Por fin llegue a mi parada, pulse el botón y observe que el hombre de mediada edad cojia su nevera, se ponía en pie y bajó conmigo. Cada uno tomo diferentes direcciones, mientras el chico joven seguia en el bus, quizás ni se percató que solo quedaba el en aquel autobús.
Lo que pensé cuando llegué a mi casa fue, que en un sitio tan pequeño estabamos 5 personas desconocidas con vidas totalmente diferentes, que habían coincidido en un mismo lugar y que compartieron un mismo recorrido... Me pregunto si alguien penso lo mismo que yo?
Puede que el rapero se bajare en la proxima y última parada de esa línea?? Jaja!
ResponderEliminarMuy buen desenlace, no me lo esperaba realmente.
Hablamos!!